Mudarse es un quilombo. Así nomás.
Implica cuestiones tales como:

- Buscar departamento (por ahora resuelto)
- Hablar con el dueño
- Hablar con su gestor
- Buscar garante
- Esperar a que verifiquen la garantía
- Hablar nuevamente con el dueño, pelear algunas cláusulas (sino NADA es a favor del inquilino)
- Resignarse a alquilar y no comprar
- Seguir esperando por la garantía (los paros en el Registro de la Propiedad son frecuentes)
- Dominar las ansias
- Embalar demasiadas cosas
- Decidir qué porquerías de las que uno junta son útiles y cuáles no

Mientras tanto hay que seguir trabajando, estudiando y viviendo la vida.
En fin, decidir sentar cabeza tiene su precio.

Este blog también lo está sufriendo en falta de posts. Así que mientras tanto propongo una mudanza a otro muy bonito que, por cuestiones académicas, escribo junto a otros colegas. Y también por aquí encontrarán algo mio.

Después quizás regrese por estos pagos, quizás no.