No quiero un hijo emo
La escena fue contundente e imperdible: El joven adolescente argentino salía de la peluquería, mientras su madre lo miraba desde atrás, con una mezcla de resignación, asco e indignación. No se escuchaban los gritos, porque nos separaba una marea de gente, el ruido del tráfico y el vidrio del colectivo, desde donde yo miraba, pero sí se leían los labios: "Por favor! Cómo podés usar eso!" y "Eso se usa? No les da vergüenza?" fueron dos de las frases de puro amor maternal que la señora pudo decir, y yo adivinar. El esfuerzo por no matar a su querubín fue grande, enorme, y la explicación sólo se podía justificar en el amor y la tolerancia que únicamente una madre puede tener para con su hijo.
El joven adolescente argentino había adquirido y/o modificado su look, para ser un emo con todas las de la ley.
El pelo negro, negrísimo. La nuca rapada, el flequillo largo tapando un ojo. Remera a rayas grises y negras, jean chupín gastado, oscuro, igual que las All-Star que pisaba. La madre seguía mirando. Los ojos penetrantes e indignados no veían a su niño en ese joven adolescente argentino.
Y me acordé de lo que me dijo un amigo, padre de una criatura de 5 años, hace un tiempo:
"Si mi hijo se hace emo, me mato"
Y lo entendí.
No quiero un hijo emo.




11 Responses to No quiero un hijo emo
Jaja ahora se la agarraron con los emo! Debe ser un bajón convivir con uno... pero bueee, son adolescentes, let them be! Yo creo que en algún momento se les hace el click en esa cabeza trastornada.
no quiero ni un hijo emo ni un hijo flogger!
me parecen ambos igual de pelotudos! jajaja
besoo!
Suena de fondo: "Yo no quiero volverme tan loco".
Quizás una buena terapia familiar mate dos pájaros de un tiro.
Coincido con la señorita que está dos comentarios arriba.. No sé qué es peor, el nene emo pura depresión o el boludito flogger.
Son más o menos lo mismo. La diferencia está en los colores que usan..
besos
No te preocupes, dentro de unos años los emos desaparecen. El problema es que va a surgir alguna otra tribu urbana pelotuda para hacernos sufrir
Los emos son como palomas. Los odio. A veces pienso que son como Pinipon, pero putos.
Listo, ya me siento mejor.
Aunque no haya sido emo, creo que mi mamá me miraba como me vestía con la misma resignación que esa señora a su hijo. Cuando sos adolescente siempre encontras una excusa para verte como un pelotudo.
Muy buen espacio
saludos,
Laura
Tengamos la mínima decencia como para reconocer que, de adolescentes, todos fuimos unos boludos barbaros. Y que nos subimos a la moda (sea cual fuera) de ese momento. Claro que el emo es un tarado! El newmetalero tambien lo era, y asi sucesivamente.
El adolescente es boludo por definición. Y a eso no hay con que darle.
abrazo
Te felicito x el blog!!!
Se creó la primera red social y profesional de prensa argentina, para compartir, intercambiar, aprender, debatir, crear lazos profesionales y personales. Te esperamos, unite!
http://argenprensa.ning.com/?xgi=dbRuZSv
Antes era...si mi hijo es puto, me mato.
Como cambiaron los tiempos.
Something to say?