A propósito del día que se festejó ayer, el popular Día del Amigo, he reflexionado sobre algunas observaciones que debo dar a conocer de alguna manera, porque si algo que quiere salir queda adentro, hace mal, vio?
La gente que le dice "Feliz día del amigo" a cualquiera. Estaba bajando las escaleras del edificio donde vive mi novia, cuando escuché el consabido saludo. Hice memoria durante dos segundos y no, no recordé tener ningún amigo que viva ahí. Cuando me dí vuelta, era el portero que nos saludaba, con la misma cara que pone al baldear la vereda o al cobrar las expensas: su sonrisa falsa, la misma que usa con los otros para hablar mal de uno. "Gracias", le dije, sin ningún "igualmente" o "para vos también" que dé lugar a confusiones. Las cosas como son, decía Sprite.
Al rato, cuando viajaba en colectivo con Nati, un señor con muchísimos años de vida y de aportes, se nos puso a hablar. Él sentado, nosotros parados. Merece un paréntesis el hecho de que SIEMPRE, en todo momento y lugar, alguien se nos pone a hablar, cosa que no me importa mucho porque no le doy bola a las charlas con desconocidos, pero ella sí, porque es mucho más amable que yo. Después de contar gran parte de su vida, de recitar poesía en italiano y español y de contar que tenía un amigo que era mucho más groso que Borges y Cortázar juntos, se bajó sin olvidar de decirnos "Feliz día del amigo".
Hoy, cuando abrí mi cuenta de Facebook, esa en que tengo más de 70 amigos, no tenía ningún saludo. Yo pensaba, ingenuamente, que si algo salía en internet era cierto, pero me di cuenta que el amigos de Facebook tiene la misma categoría que el amigos del portero o del viejito anecdotario.
Sí hice y recibí muchos saludos, la mayoría por mensaje de texto. Y me di cuenta que ahora ni siquiera se acostumbra enviar mensajes personalizados, y se opta por las cadenas de sms que suelen decir, caracteres más, caracteres menos "Feliz dia p mis amigos a pesar d no vernos siempre cuentan conmigo un beso los quiero". Pero eso no lo critico, es una forma de acercamiento en estos tiempos en que nadie tiene tiempo para acercarse a nadie.
Curiosos son también los avisos que intentan impulsar las ventas de iPods,
televisores de LCD y demás electrodomésticos con motivo de este día. Si hay amigos que hagan ese tipo de regalos, quiero conocerlos para ir, lentamente, entablando una linda y sana amistad, llena de obsequios e intereses comunes. Con este argumento no me costaría tanto decir "igualmente".