Reviviendo muñecos
Si hay algo que nunca pensé que iba a tener que hacer por trabajo era poner mi boca en el muñeco. Sepan, además, que lo hice delante de 14 desconocidos.
Perdón por el chiste fácil, pero estoy seguro que se quedaron leyendo.
Con el objetivo de realizar un informe sobre el sector de Urgencias de la empresa donde trabajo, mi jefe me mandó a hacer un curso, que en uno de sus días incluía una capacitación en RCP (Resucitación cardíaco-pulmonar).
Como suele suceder en estas ocasiones, siempre hay un instructor simpático que intenta distender la situación. Y siempre hay algún caradura que no tiene problemas en dar el primer paso. Inesperadamente fui yo esa persona.
Hasta el momento en que pusieron los maniquíes en el piso para comenzar la práctica, me había sentido como cuando vi mi primer video de educación sexual: Mucha teoría, poca acción. En ese entonces ya sabía como se fabricaban los hijos, quería hacerlo. Ahora, después de tanto ver ER y Dr. House, quería practicar el 1234...1234...1234...1234...Aléjense...Shock!
Estar agachado, con las manos en el pecho y dándole besos a un muñeco asexuado de goma fue toda una experiencia digna de ver y vivir. Mis compañeros, perversos voyeurs, me alentaban. Yo, perverso mirón, animaba al resto. Y todo como si realmente fuera a darle vida al humanoide. Pobre de él si lo lograba, que no tenía piernas ni brazos. Pobre de mí si lo conseguía, ya estaría internado en el Borda.
(Post corto, alguien me dijo que los anteriores eran muy largos)




14 Responses to Reviviendo muñecos
jajajaajja
no estás grande para muñecos leo?
jaja
y con respecto a la extensión de los posts, mientras más largos, mejor..
un beso
jajajajaja y no lo filmaste?!! yo quería verlo!!
me he visto varias veces con el muñeco en la boca... y este tampoco tenía manos ni piernas jajajaja
qué ordinaria que soy!
besos!
por suerte fue un muñeco. Mirá si no había presupuesto y tenías que "revivir" a algún compañero?
pensá en todos los babos que pasaron por ese muñeco.. qué asco!!!
Si el muñeco cobraba vida, seguro salías en Minuto Uno. Hubiera estado bueno.
Hablando de chiste fácil, hoy el de Economía dijo "porque Moreno negocia con la pistola arriba de la mesa". Creo que no hace falta aclarar qué pensó la clase. (carcajada)
Luego de siete años de educación católica, represiva y exclusivamente masculina, entré en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, antro de actitud progre y educación experimental.
Un claro ejemplo de ello eran los cursos anexos de asistencia obligatoria, que intentaban inculcar en grasos púberes desde conciencia social hasta primeros auxilios.
Habiendo optado por este último, todos los sábados por la mañana, un joven tímido y regordete, incapaz de hablarle a una señorita ya que en siete años solo había tenido contacto con personas de su mismo sexo, aprendía como masajear aortas y preparar vendajes.
Y fue en la última clase, cuando quienes dictaban el curso consideraron adecuado enseñar a realizar la RCP en infantes. Para ello trajeron esos bellos muñecos, en su tamaño mini, cual muñeco de yolybel.
"Tenes que taparle la nariz cuando soplas", dijo el estudiante de enfermería. Fue entonces cuando respire profundo y abrí mi boca, grande, muy grande, y procedí a engullir labios y napia de goma.
Las risas estallaron. Y yo aprendía una gran lección
Extraído de "Relato de un perdedor: Autobiografía no autorizada de Monsieur Côtelette"
no le hagas caso a los que no tienen idea, si la gente que sabe dice que cuanto mas largo mejor.. adelante...
Cuando lei el título me figuré que el post se podía tratar de algo relacionado al vudú. Pero no, era sobre el arte de hacer el ridículo elegantemente.
Y respecto a la extensión de los post, bue... viste que hay un gusto para cada lector. A mi los post que más me gustan no son ni largos ni cortos. Son agudos y creativos y aunque a vos no te parezca, la mayoría son así.
Ahora, me pregunto si el muñeco aunque sea te dió el teléfono o después de la apasionada escena desapareció, el muy guacho...
Me dejaron un juego en el blog, si querés jugarlo date una vuelta!
Besos!
Leo, la verdad que puedo imaginarme perfectamente la escena, los personajes, las caras, el morbo inmenso de esas gentes reprimidas.
en fin, parte del caretaje diario.
por suerte nunca recurrí a un muñecx pero no lo descarto eh. es demasiado cierto eso de que cuando nahy hambre no hay pan duro.
por suerte, venimos picoteando...}
abrazo grande !
las olas
Hola Leo!! como me hiciste reir! jajaja. Recordé mi triste experiencia en la facu haciendo el mismo curso; el profe tenía al muñeco conectado a un aparatejo con dos luces, roja y verde, yo nunca logré que se encendiera la verde!! jajaja
Leo, por favor si dan otro de esos cursos, yo quiero ir. Casi que me calenté con tu relato. Ejem.
Y porqué no tenía ni brazos ni piernas, pobre muñeco. Realmente estaban mal de presupuesto los de la capacitación. O recién vale meterse en la boca de un desconocido, cuando este ya no representa ninguna amenaza.
Bien por Roció!
Saludos Leo, me encanta tu blog.
jaja muy gracioso como contas la experiencia
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